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Esta lección está escrita por El Club del Buzón


presenta "Mejores Amigos serie 2"

 

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Mejores Amigos serie 2

Serie 2 Lección 1: Jesús es "el Cristo" el Salvador Prometido

Jesús es 'el Cristo' el Salvador Prometido


Querido(a) amigo(a):

El libro más maravilloso en todo el mundo es la Biblia. Es el mensaje de Dios para nosotros. Dios es “el Dios de la Verdad”, y Él nos dio la Biblia para que conozcamos la verdad.

La Biblia tiene dos partes principales—el Antiguo Testamento, que fue escrito mucho antes de Cristo venir, y el Nuevo Testamento, que fue escrito luego de que Cristo resucitó de entre los muertos y regresó al Cielo.

El Antiguo Testamento habla sobre como el pecado y la muerte vinieron al mundo a través de la desobediencia del primer hombre, Adán.

También habla sobre como Dios prometió enviar a un Salvador maravilloso a nosotros—Uno que nos iba a salvar de nuestros pecados.

¿Cumplió Dios Su promesa? ¡Sí, lo hizo! El Nuevo Testamento nos dice que el Salvador prometido ha venido. El apóstol Juan escribió, “…el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo” (1 Juan 4:14).

Los profetas escribieron acerca de la venida del Salvador

Dios es el verdadero Autor de la Biblia. Él conoce el futuro. Él le dijo a hombres de Dios, llamados profetas, que escribieran las cosas que iban a pasar, mucho antes de que pasaran. Estas escrituras se llaman “profecías”. Dios quería que Su pueblo reconociera al Salvador prometido cuando Él viniera, así que Dios dio muchas “profecías” hablando acerca de Él.

En la Biblia, el Salvador prometido es llamado “el Cristo”, que significa Uno escogido y ungido por Dios para ser nuestro Salvador. Veamos algunas profecías que nos dicen que Jesús es “el Cristo”.

profecías

El Salvador prometido iba a nacer en Belén.

Belén

Setecientos años antes de que el Salvador prometido naciera, el profeta Miqueas nos dijo exactamente donde Él iba a nacer. Miqueas escribió, “Pero tú, Belén……. de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad” (Miqueas 5:2).

• El Señor Jesús cumplió esta profecía. La Biblia dice, “…Jesús nació en Belén de Judea…” (Mateo 2:1).

profecías

El Salvador prometido iba a ser un niño milagroso.

Un ángel llamado Gabriel fue enviado a la virgen llamada María

Su nacimiento iba a ser distinto al de cualquier otra persona. Este niño milagroso iba a nacer de una mujer virgen, pura y soltera, quien nunca había tenido relaciones sexuales con un hombre.

• En el Nuevo Testamento leemos como el Señor Jesús cumplió esta profecía. Un ángel llamado Gabriel fue enviado a la virgen llamada María. Él le dijo, “María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS” (Lucas 1:30,31).

María le preguntó al ángel como esto iba a ser, ya que era virgen. El ángel le dijo, “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo [Dios] te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios” (Lucas 1:35).

profecías

El Salvador prometido sería “Dios con nosotros”.

El profeta Isaías escribió

El profeta Isaías escribió, “He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel [Dios con nosotros]” (Isaías 7:14).

• El Señor Jesús cumplió esta profecía. La Biblia dice, “En el principio era el Verbo [el Señor Jesús], y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios…Y aquel Verbo [ Jesús] fue hecho carne [se unió a la raza humana], y habitó entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito [Hijo] del Padre…” (Juan 1:1,14).

¡Dios ha estado aquí! ¡Piensa en eso! Jesús es “Emanuel”, que significa “Dios con nosotros”. El Hijo de Dios ha estado aquí en esta tierra.

Simeón vio a Jesús bebé

Cuando Jesús era tan solo un pequeño bebé, José y María Lo llevaron al templo. En el templo había un hombre piadoso de Dios llamado Simeón. Dios le había revelado a Simeón que antes de él morir, el vería a Cristo el Señor, el Salvador prometido.

Cuando Simeón vio a Jesús bebé, Lo tomó en sus brazos y dijo, “Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra; porque han visto mis ojos tu salvación” (Lucas 2:29,30).

¡La salvación de Dios es una Persona! El Señor Jesucristo es “la salvación de Dios”. Jesús es el Salvador prometido. Cuando lo aceptamos como nuestro Salvador, somos salvos.

profecías

El Salvador prometido iba a ser rechazado por su propio pueblo, los judíos.

El profeta Isaías escribió acerca de la venida del Salvador, “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto...” (Isaías 53:3).

• El Señor Jesús cumplió está profecía. La Biblia dice, “En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció. A lo suyo vino [Su propio pueblo, los judíos], y los suyos no le recibieron” (Juan 1:10,11).

Las profecías en el Antiguo Testamento también nos dicen que el Salvador prometido sería traicionado por un amigo, que sería vendido por 30 piezas de plata, que Sus manos y pies serían traspasados, que sería crucificado con pecadores y que se levantaría de la tumba. El Señor Jesús cumplió todas estas profecías.

Jesús es 'el Cristo'

El Señor Jesús dijo que Él era “el Cristo”. Una mujer Le dijo un día, “‘Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas’. Jesús le dijo: ‘Yo soy, el que habla contigo’” (Juan 4:25,26).

Juan escribió el Evangelio de Juan para que creyésemos que Jesús es el Cristo

Los discípulos creían que Jesús era “el Cristo”. Cuando Jesús les preguntó, “y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” Respondiendo Simón Pedro, dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” (Mateo 16:15,16).

Juan escribió el Evangelio de Juan para que creyésemos que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tuviéramos vida en su nombre. (Ver Juan 20:31.)

La Biblia dice, “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios…” (1 Juan 5:1). Esto significa que, cuando creemos que Jesús es “el Cristo”, el Salvador prometido, nacemos en la familia de Dios.

3 Grandes Verdades

1

En el Antiguo Testamento Dios dio muchas profecías acerca de “el Cristo”—el Salvador prometido.

2

El Nuevo Testamento nos dice que el Salvador Prometido ha venido, y Su nombre es el Señor Jesucristo.

3

Cuando creemos que Jesús es “el Cristo”, el Salvador prometido, nacemos en la familia de Dios.

1 Juan 5:1

Oración


Esteban y María

...Continuado de Mejores Amigos serie 1

La historia hasta ahora:

María recibió a Jesús como su Salvador cuando aprendió que Dios la perdonaría por mentir. Ella quería ser una de los cinco ganadores que irían a un campamento cristiano.

Capítulo 1:
Un Amigo Especial

María había estado enferma, pero se estaba sintiendo mucho mejor. Ella quería regresar a la escuela, pero el doctor le dijo que se quedara en casa unos días más. Al principio María se negaba porque no quería atrasarse en sus asignaciones escolares y perderse la oportunidad de ir al campamento.

La Abuela de María se ofreció para quedarse con ella hasta que pudiese regresar a clases. María siempre estaba a la espera de esos momentos especiales con su Abuela que le contaba historias acerca de Jesús de la Biblia y la ayudó con sus tareas.

Una mañana María se recostó sobre su almohada y le dijo a su mama suspirando, “De seguro voy a extrañar a Abuela cuando ella regrese a casa. Ella me ha estado ayudando con las tareas que Susana me trae cada día. Susana es mi mejor amiga. Queremos ir al campamento juntas. Sólo tengo que ponerme al día con mis lecciones para poder ir al campamento. ¿Me dejarás ir al campamento si gano, Mamá?”

La mama de maría miró por la ventana mientras preguntaba, “¿Por qué quieres ir a ese campamento en particular, María? Hay otros campamentos cerca de casa donde podemos mandarte”.

“Pero este es un campamento cristiano, lo cual lo hace muy especial. Se llama ‘Campamento Buena Esperanza’. Creo que ese es un nombre tan maravilloso. Quiero aprender más acerca de Jesús y la Biblia. Por favor di que ‘sí’, Mamá”, rogó María.

La Sra. Ortega se volteó de la ventana y miró a María. “Veremos cuando llegue el tiempo”, contestó. “Pórtate bien y no molestes a tu Abuela. Descansa ahora para que puedas regresar pronto a la escuela”.

Los días pasaron rápidamente. Cuando María regresó a la escuela se enteró que no estaba atrasada en sus tareas escolares. Ella sabía que no lo hubiese podido lograr sin la ayuda de su amiga Susana.

María y Susana se fueron de la escuela juntas

Esa tarde María y Susana se fueron de la escuela juntas.

“Gracias por ser tan buena amiga, Susana”, dijo María. “Hubiese sido difícil para mí ponerme al día si tú no me hubieses traído las tareas cada día mientras estuve enferma”.

El rostro delgado de Susana se puso rojo con esos halagos. “Quería hacerlo, María. Tú has sido una amiga especial también. Fuiste mi amiga aun cuando no lo merecía. Me perdonaste cuando dañé tu cuaderno. Y sé que te enfermaste cuando viniste a verme bajo la lluvia”.

“Bueno”, María se encogió de hombros. “Ya estoy mejor así que ya no pienses en eso. Ahora tenemos que ayudarnos la una a la otra para que nos vaya bien en la escuela y podamos ir al campamento juntas. ¿Le has dicho a tu mamá acerca del concurso del campamento?”

“No, todavía no”, Susana miró hacia abajo al contestar. “No estoy segura de que mi mamá me deje ir. Por eso me he dilatado en decirle”.

“No tengas temor de hablar con tu mama, Susana”, dijo María. “Hemos estado orando por esto desde que nos enteramos del concurso. Si Jesús quiere que vayas al campamento, yo sé que Él abrirá el camino. Oraré por ti esta noche. No olvides que los buenos amigos oran el uno por el otro”, le recordó a Susana.

“Sé que tienes razón. Gracias por animarme a hablar con mi mama. Lo hare esta noche”, dijo Susana. Las chicas se despidieron en la esquina y fueron en direcciones opuestas.

Cuando María llegó a casa, encontró a Esteban esperándola. Ella sabía que él estaba emocionado por algo.

Esteban mientras corría detrás de su perro Capitán

“Oh, María, ¡quiero contarte algo maravilloso!”, dijo Esteban mientras corría detrás de su perro Capitán.

María tiró los libros sobre el escalón y corrió detrás de su hermano. “¡Dime, Esteban!”, le pidió.

“Quiero que adivines lo que es”, gritó Esteban mientras perseguía a Capitán por el jardín.

“¿Sacaste un cien en tu examen de historia?”, preguntó María.

“¡Es algo mejor que eso!”, Esteban dejó de correr y se sentó con María. Su rostro mostraba su emoción al comenzar a contarle las noticias.

“¿Recuerdas cuando ya no era el incrédulo Tomás y le pedí a Jesús que fuera mi Salvador en casa de Don José?”, preguntó Esteban.

“Claro que recuerdo, pero eso fue hace semanas”, respondió María con rostro confundido.

“Al día siguiente le conté a algunos de los muchachos en la escuela. La mayoría se rió de mi igual como lo habían hecho antes, excepto por Alejandro Reyes. El no habló y simplemente se fue. Pero desde ese entonces él ha estado muy amistoso conmigo. ¿Y sabes que me dijo hoy?”, le preguntó emocionado Esteban a María.

“No lo sé, pero ¿qué es?”, preguntó ansiosa María.

“Hoy Alejandro me dijo que él le había pedido a Jesús que fuese su Salvador hace un tiempo pero que había tenido miedo de decirle a los otros muchachos porque él sabía que ellos se iban a burlar de él. Entonces, luego de que el escuchó lo que yo les dije, él se sintió tan avergonzado, no sabía qué hacer. Pero el domingo pasado él habló con su maestro en la iglesia acerca de eso y ellos oraron para que él pudiese compartir con alguien esta semana en la escuela. ¡Y algo emocionante pasó!”, le dijo Esteban a María.


¿Hablará Susana con su mama?
¿Qué le dirá Esteban a María acerca de Alejandro?

No te pierdas el próximo capítulo emocionante que viene en tu próxima lección.


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