Lección 5

Jesucristo...El Señor Resucitado


Querido Amigo:

En la lección 4 estudiamos acerca del Señor Jesús como el Cordero de Dios y vimos su muerte como el sacrificio por nuestros pecados. En esta lección estudiaremos acerca de Su resurrección de entre los muertos.

La Profecía de la Resurrección

El Señor Jesús sabía que Él iba a sufrir y a morir por nuestros pecados y que se levantaría de los muertos. En muchas ocasiones les habló a sus discípulos acerca del día de Su muerte y Su resurrección. En Marcos 8:31 leemos,

Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, . . . y ser muerto, y resucitar después de tres días.

Jesús les dijo que les daría una señal—la señal de Jonás, el profeta

Los judíos no creían que Jesús era verdaderamente el Hijo de Dios como Él Mismo lo afirmaba ser. Por eso, lo odiaban y querían matarle. En una ocasión, los fariseos vinieron a Jesús y le pidieron que les diera una señal o prueba que Él era el Hijo de Dios. Jesús les dijo que les daría una señal—la señal de Jonás, el profeta. Siguió explicándoles,

Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches (Mateo 12:40).

¿Qué quería decir Jesús con esto? Él quería decir que Él estaría en la tumba por tres días y tres noches después de ser crucificado así como Jonás estuvo en el vientre del gran pez tres días y tres noches. Su resurrección de entre los muertos sería la prueba que Él verdaderamente era el Hijo de Dios.

La Resurrección de Jesucristo

José y otro discípulo, Nicodemo, prepararon el cuerpo de Jesús para ser sepultado

El Señor Jesús fue crucificado así como lo había dicho. Fue clavado en la cruz como a las nueve de la mañana, y murió como a las tres aquella misma tarde. Un hombre rico conocido como José de Arimatea le pidió al gobernador Romano, Pilato, el cuerpo de Jesús, y Pilato le concedió su petición. José y otro discípulo, Nicodemo, prepararon el cuerpo de Jesús para ser sepultado y lo colocaron en un sepulcro nuevo que había sido labrado en la peña. Los romanos pusieron una gran piedra en la entrada de la tumba y mandaron guardias allí para cuidarla. Temían que los discípulos de Jesús llegaran de noche a hurtar el cuerpo de Jesús y después decir que Él había resucitado de entre los muertos.

¡La tumba estaba vacía! ¡Cristo había resucitado!

El cuerpo del Señor estuvo en la tumba tres días y tres noches. Al tercer día, el Señor Jesucristo se levantó de entre los muertos. Hubo un gran terremoto, y un ángel del Señor vino del Cielo y quitó la piedra. ¡La tumba estaba vacía! ¡Cristo había resucitado!

Cuando Pedro
y Juan oyeron
estas noticias,
corrieron a la tumba.

Muy temprano aquella misma mañana, María Magdalena, con varias otras mujeres, vinieron a ungir el cuerpo de Jesús.

Cuando se acercaban a la tumba, se preguntaban cómo quitarían la piedra. Cuando llegaron, encontraron que la piedra ya había sido quitada. El ángel les dijo,

El sudario que había tapado el rostro de Jesús estaba doblado en un lugar aparte.

No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor (Mateo 28:5-6).

Las mujeres fueron corriendo a los discípulos para contarles que Jesús había resucitado. Cuando Pedro y Juan oyeron estas noticias, corrieron a la tumba. Miraron adentro y vieron los lienzos dejados allí sobre la tumba. El sudario que había tapado el rostro de Jesús estaba doblado en un lugar aparte. ¡Jesús había resucitado de entre los muertos!

 

Las Apariciones de Jesús

Pensó que era el hortelano y le preguntó a dónde había llevado el cuerpo del Señor

Poco después, María Magdalena regresó a la tumba sola. Se quedó parada afuera llorando y Jesús se le apareció y le dijo, Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? (Juan 20:15).

María no sabía que era el Señor. Pensó que era el hortelano y le preguntó a dónde había llevado el cuerpo del Señor. Entonces Jesús le habló otra vez y le llamó por su nombre— "María". En ese momento María reconoció al Señor y exclamó, "Maestro." María Magdalena era la primera de muchas personas que vieron a Jesús después de la resurrección.

De repente, el Señor Jesús apareció en medio de ellos y dijo, "paz a vosotros".

Aquella misma noche, diez de los discípulos se juntaron en un cuarto cerrado para hablar acerca de los eventos extraños del día. Tomás no estaba presente. De repente, el Señor Jesús apareció en medio de ellos y dijo, "paz a vosotros". Tuvieron mucho miedo porque pensaron que era un espíritu. Entonces Jesús les habló diciendo,

¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos? Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo (Lucas 24:38-39).

¡El Señor Jesús se había levantado de la tumba exactamente como había dicho! ¿Cómo sabían los discípulos que Jesús vivía? Ellos lo sabían porque lo vieron, hablaron con Él, le tocaron, y comieron con Él. Se llenaron de gozo al ver que Jesús vivía. Estaban ansiosos por contar a Tomás las buenas noticias. Pero, cuando le contaron a Tomás que habían visto a Jesús vivo, no les creyó. Tomás dijo,

Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré (Juan 20:25).

Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente

Ocho días después, los discípulos estaban nuevamente reunidos en el mismo cuarto. Esta vez, Tomás estaba presente. Otra vez el Señor Jesús les apareció y dijo, "paz a vosotros."

Se dirigió a Tomás y le dijo,

Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente (Juan 20:27).

"¡Señor mío,
y Dios mío!"

Tomás ya no dudaba. Había visto a Jesús y le había oído. Adoró al Señor Jesús diciendo, "¡Señor mío, y Dios mío!" Jesús le dijo,

Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron (Juan 20:29).

El Señor Jesús estuvo en la tierra por cuarenta días después de Su resurrección

El Señor Jesús estuvo en la tierra por cuarenta días después de Su resurrección, y fue visto por mucha gente en muchas ocasiones. ¡Una vez fue visto por más de 500 personas! En 1 Corintios 15, el apóstol Pablo nos dice de algunos de los testigos quienes vieron al Señor Jesús después de Su resurrección:

. . . apareció a Cefas (Pedro), y después a los doce. Después apareció a más de quinientos . . . Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles
(1 Corintos 15:5-7).

La Resurrección de Jesucristo comprueba que Él es el Hijo de Dios con Todo Poder

Cuando el Señor Jesús estaba aquí en la tierra, Él declaró que era el Hijo de Dios y que era igual al Padre. Él dijo,

El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? (Juan 14:9).

Porque afirmaba ser el Hijo de Dios, los judíos lo odiaban y demandaban que le dieran muerte. Pero Jesús dijo que Él resucitaría al tercer día y que Su resurrección comprobaría que Él era el Hijo de Dios. Y así fue: Él resucitó exactamente como lo había dicho.

¿Qué significa Su resurrección? ¡Significa que Jesucristo ES el Hijo de Dios con todo poder! La Biblia dice que Él es

. . . declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos (Romanos 1:4).

El Señor Jesús vive hoy, y tiene todo poder en el Cielo y en la tierra. Después de Su resurrección, Jesús habló a Sus discípulos diciendo,

Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra (Mateo 28:18).

La Resurrección de Jesucristo fueron Buenas Nuevas

La resurrección de Jesucristo fueron buenas nuevas para los que lo conocían y le amaban. ¡Él vivía otra vez! Ahora Sus discípulos sabían con certeza que lo que Él había dicho era la verdad y que podían confiar en Él completamente. Fueron a todas partes contando las buenas noticias a otros.

El apóstol Pablo nos dice exactamente lo que son las buenas nuevas. Él escribió,

Además os declaro, hermanos, el evangelio (Buenas Nuevas) . . . por el cual asimismo . . . sois salvos . . . Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras. (1 Corintios 15:1-4).

Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura

Un poco antes de regresar al Cielo, el Señor Jesús ordenó a Sus discípulos,

Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura
(Marcos 16:15).

Hoy en día el Señor Jesús quiere que Sus creyentes compartan las buenas nuevas de Su resurrección con todo el mundo por todas partes. ¿Estás tú compartiendo las buenas nuevas con otros?

 

El Evangelio

Versículos para memorizar:

Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, . . . y ser muerto, y resucitar después de tres días. (Marcos 8:31)

No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. (Mateo 28:5-6)

Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;
y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.

(1 Corintios 15:3-4)

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
(Marcos 16:15)